Las acciones de Netflix, el servicio norteamericano de suscripción de DVD que también ofrece ahora películas para visionado online, cotizaban hace un año a 58 dólares. Doce meses después su cotización alcanza hoy los 191 dólares. Paralelamente al auge de Netflix o su alternativa Hulu, según un estudio de la consultora SNL Kagan, las suscripciones de televisión por cable en EE.UU. están sufriendo su mayor caída en 30 años.

Las acciones de Netflix, el servicio norteamericano de suscripción de DVD que también ofrece ahora películas para visionado online, cotizaban hace un año a 58 dólares. Doce meses después su cotización alcanza hoy los 191 dólares. Este salto se debe en gran parte, a una potente política de negociación de compra de derechos digitales a las major y al anuncio hace apenas unos días de un nuevo servicio de suscripción en tarifa plana por 7,99 dólares, plantando así cara a otro actor emergente, Hulu.

Netflix cerró recientemente un acuerdo valorado en 900 millones de dólares con tres estudios de Hollywood (Paramount, Metro Goldwyn Mayer y Lions Gate Entertainment) para añadir sus películas a su servicio de streaming, al mismo tiempo que Hulu, propiedad de un consorcio de empresas (entre ellas tres broadcasters como Walt Disney, News Corp y NBC Universal) prepara ya una oferta pública para financiar una mayor expansión.

El cable, a la baja

En vista de las cifras que están alcanzando estos servicios de IPTV no es exagerado afirmar que los espectadores norteamericanos están abandonando el tradicional servicio de televisión por cable en favor de estos nuevos servicios de vídeo online más económicos y flexibles en su consumo.

Según un estudio de la consultora SNL Kagan, si bien el número de suscriptores a los servicios de televisión ofrecidos por plataformas satelitales o telecom es cada vez mayor, las suscripciones de televisión por cable están sufriendo su mayor caída en 30 años.

No está del todo claro si esta caída libre se debe directamente al impacto del vídeo online o servicios IPTV, sin embargo el alto coste de mantenimiento de las redes de cable están pesando sobremanera en la cuenta de resultados de los cableoperadores. Lo que sí está quedando patente es que para amortiguar esta caída, los cableros como Comcast y Time Warner Cable están repercutiendo costes a sus suscriptores, elevándose ya el precio de los paquetes de servicios por encima de la tasa de inflación, potenciando el concepto de triple play con telefonía y banda ancha.

Precisamente son estos servicios adicionales, que además son bastante más rentables que el vídeo, lo que estarían evitando una oscilación continua en el número de suscriptores a la televisión de pago.

Aún así, los grandes operadores de cable están tomando medidas para frenar el éxodo de suscriptores con paquetes a precio reducido con menos canales u ofreciendo servicios adicionales bajo demanda. Entre tanto, servicios como Netflix o Hulu comienzan a invadir dispositivos como las consola Xbox 360 o Wii, las tabletas y teléfonos como iPhone o iPad, los PVR como TiVo o los propios televisores conectados en línea como LG o Samsung. Incluso, con posibilidades transplataforma como comenzar a ver una película en un televisor y continuar siguiendo en el mismo punto en un iPhone mientras se espera el autobús media hora después.



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قبل • 10 ديسمبر 2010
• القسم: الهجين البث التلفزيوني عبر الإنترنت والتلفزيون, الأعمال التجارية