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https://www.panoramaaudiovisual.com/en/2021/11/02/futuro-festivales-cine-casas-espectadores/

Festivales de Cine - L'Alternativa - 2020 - Sala de cine

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Cristina Riera, codirectora del Festival de Cine Independiente de Barcelona l’Alternativa, aborda en este tribuna la convivencia de los festivales de cine con las plataformas de vídeo bajo demanda.

Un festival de cine es ante todo una fiesta, una celebración colectiva del cine. Pero también un lugar de encuentro entre público y profesionales, de intercambio, de aprendizaje compartido.

Otra de sus funciones es la visibilización de películas seleccionadas bajo unos determinados criterios y que se considera es necesario destacar o poner en valor. La función prescriptora de los festivales es quizá más necesaria que nunca para poner el foco sobre determinadas películas, que de otro modo quedarían perdidas en el océano de la oferta cinematográfica, especialmente en el terreno online.

Estamos en una época de transición y de experimentación de modelos, de cambio de hábitos en el modo de acercarse al cine y de sus formas de exhibición. La situación de confinamiento al que obligó la pandemia ha acelerado un proceso inevitable y las plataformas online han entrado a formar parte de nuestra cotidianidad. Los festivales exploran formatos: presenciales, online, híbridos. Aparentemente, el formato híbrido será el que se irá imponiendo, ya que permite sumar las ventajas de cada uno: el presencial, con lo que supone de experiencia compartida, de celebración colectiva, de proyección de calidad; y el online, facilitando la accesibilidad. Si algo ha quedado claro tras la experiencia de un año de festivales obligados a limitarse al formato online, es que esta jamás igualará la experiencia humana de celebrar juntos el cine y el enriquecimiento colectivo que representa un festival presencial.

Una transformación… ¿imparable?

Por el momento nos encontramos en un panorama de adaptación, en el que todos los elementos de la cadena buscan clarificar su papel y su funcionamiento. Las reglas del juego están en movimiento. Autores, productoras y distribuidoras luchan por lograr proyectar sus obras en sala y con unas condiciones adecuadas, limitando su disponibilidad online. Las salas tratan de recuperar una normalidad con la incertidumbre de si esta llegará en algún momento. Las plataformas empiezan a aglutinar diversas funciones, entrando en el terreno de la producción y distribución. Los festivales se plantean cuestiones como qué sentido tienen la territorialidad y las exclusivas en un contexto global online, cómo gestionar derechos en un formato híbrido, qué temporalidad es adecuada, o cómo trasladar una cierta idea de comunidad y cercanía en los eventos online, entre muchos otros aspectos.

Para acercar películas a territorios con escasa oferta cinematográfica o a personas con difícil movilidad, internet supone sin duda una herramienta maravillosa que favorece la democratización del acceso de un cine, que, en el caso del cine independiente, cuenta con muy escasos canales de distribución presencial.

Lo importante es acompañar y arropar del mejor modo posible a las películas. Y nada como un diálogo abierto entre cineastas y público tras compartir su proyección en una sala oscura. Poder intercambiar sensaciones, intereses, procesos de trabajo. Una copa tras la proyección entre colegas de profesión. De momento, el online no ha logrado superar la experiencia de la celebración colectiva.

Cristina Riera

Codirectora del Festival de Cine Independiente de Barcelona l’Alternativa.

Puedes consultar la programación completa de la 28ª edición de l’Alternativa, aquí: https://cutt.ly/ARKSyex

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Por • 2 Nov, 2021
• Sección: Cine, Negocios, Tribunas