La carrera hacia los Óscar como estrategia: lecciones de promoción y posicionamiento a partir de ‘Sirât’
En esta tribuna, Miguel Puertas, brand business manager de Treintaycinco mm, analiza la estrategia de posicionamiento internacional de ‘Sirât’, la cual le ha llevado por festivales de cine de todo el mundo y le ha permitido entrar en la carrera de reconocimientos tan destacados como los Óscar, los Globos de Oro o los Bafta.
La nominación de Sirât a los Óscar ha sido recibida como una gran noticia para el cine español, y lo es. Pero más allá del reconocimiento artístico, este hito invita también a una reflexión más amplia: ¿qué hay detrás de una película que consigue llegar hasta la alfombra roja de los premios más influyentes del mundo? ¿Qué decisiones estratégicas permiten que una obra destaque en un entorno tan competitivo?
En un panorama audiovisual global saturado de estrenos, festivales y plataformas, la calidad creativa es imprescindible, pero ya no es suficiente por sí sola. El recorrido internacional de una película como Sirât demuestra que el reconocimiento en grandes premios responde a una combinación de talento, planificación y una estrategia de promoción bien definida. Entender este proceso resulta especialmente útil para una industria que busca reforzar su presencia fuera de sus fronteras.
Las lecciones de Sirât
Uno de los primeros aprendizajes que se pueden extraer es la importancia de pensar la promoción como parte del proyecto desde el inicio. Con demasiada frecuencia, la estrategia de visibilidad se aborda cuando la película ya está terminada, como una fase final y casi improvisada. Sin embargo, los proyectos que logran un mayor impacto internacional suelen integrar estas decisiones desde etapas tempranas: a qué público se quiere llegar, en qué circuitos puede encajar la película y qué tipo de recorrido se desea construir.
Esto no implica renunciar a una identidad propia ni adaptar las historias a un supuesto “gusto global”. Al contrario, las películas que mejor funcionan fuera suelen ser aquellas con una voz clara y una mirada singular. La clave está en saber cómo presentar esa singularidad, cómo contextualizarla y cómo hacerla comprensible y atractiva para públicos y profesionales de otros países.
Es necesario presentar la singularidad de la película; cómo contextualizarla y cómo hacerla comprensible y atractiva para públicos y profesionales de otros países.
En este sentido, los festivales internacionales desempeñan un papel fundamental. No solo actúan como escaparates, sino como espacios de validación y prescripción. El paso de Sirât por el Festival de Cannes, donde obtuvo el Premio del Jurado y fue candidata a la Palma de Oro, supuso un punto de inflexión decisivo en su posicionamiento internacional. A partir de ahí, la película inició un recorrido sólido y coherente por el circuito de festivales y premios que reforzó su legitimación artística y técnica.
Ese recorrido se ha visto respaldado por un amplio reconocimiento crítico y profesional en distintos territorios. Sirât ha acumulado nominaciones y premios en algunos de los principales galardones del cine europeo e internacional. Su presencia en premios europeos, norteamericanos e independientes ha contribuido a consolidar una narrativa de calidad sostenida en el tiempo, más allá del impacto puntual de un solo festival.
La prescripción y los circuitos
Este posicionamiento internacional se ve reforzado también por el respaldo de un equipo de producción con una amplia y contrastada experiencia en el ámbito global. La implicación de productores como Pedro Almodóvar, Agustín Almodóvar y Esther García, junto a profesionales como Domingo Corral, Oliver Laxe, Xavi Font, Oriol Maymó, Mani Mortazavi y Andrea Queralt, aporta no solo visibilidad, sino un conocimiento profundo de los circuitos de festivales, los mercados internacionales y las dinámicas de promoción y posicionamiento. Esta combinación de talento creativo y experiencia industrial resulta clave para acompañar la trayectoria de una película como Sirât y maximizar su proyección en el escenario internacional.
La combinación de talento creativo y experiencia industrial resulta clave para acompañar la trayectoria de una película como Sirât y maximizar su proyección en el escenario internacional.
Este posicionamiento se ha traducido también en una fuerte visibilidad en la temporada de premios. La película ha sido nominada a los Óscar en categorías estratégicas como Mejor Película Internacional y Mejor Sonido, y ha estado presente en los Globos de Oro, los premios del Cine Europeo, los Independent Spirit Awards o los Critics Choice, entre otros. Más allá del valor de cada reconocimiento de forma aislada, lo relevante desde un punto de vista estratégico es la coherencia del conjunto, que refuerza el posicionamiento de la película a lo largo del tiempo y prolonga su vida cultural y comercial.
Comunicación, gestión del tiempo y profesionalización: claves para el éxito
A medida que Sirât avanza en ese circuito, la comunicación adquiere un peso cada vez mayor. En la carrera hacia los grandes premios, no solo se valora la obra en sí, sino también el relato que se construye en torno a ella. Saber explicar por qué una película es relevante hoy, qué temas aborda y qué la hace diferente es una parte esencial del proceso. Este relato no sustituye a la obra, pero ayuda a que sea entendida y recordada en un contexto de enorme competencia por la atención.
Saber explicar por qué una película es relevante hoy, qué temas aborda y qué la hace diferente es una parte esencial del proceso.
Otro aspecto clave es la gestión del tiempo. Los premios internacionales funcionan con calendarios muy concretos y con momentos decisivos en los que la visibilidad se multiplica. Saber cuándo intensificar la comunicación, qué territorios priorizar o en qué eventos estar presente requiere experiencia y planificación. En este punto, la coordinación entre productores, distribuidores, agentes internacionales y equipos de comunicación resulta decisiva para maximizar el impacto de cada acción.
Todo este proceso pone de manifiesto la necesidad de seguir avanzando en la profesionalización de la promoción internacional dentro del sector audiovisual. La carrera hacia premios como los Oscar exige conocimiento específico de los mercados, de los circuitos de festivales y de los mecanismos de prescripción. Invertir en promoción no debería verse como un gasto secundario, sino como una inversión estratégica que puede ampliar la vida y el alcance de una película.
Invertir en promoción no debería verse como un gasto secundario, sino como una inversión estratégica que puede ampliar la vida y el alcance de una película.
Desde el ámbito de la formación, este tipo de recorridos se analizan cada vez con más atención. En escuelas como Treintaycinco mm, donde se forman los futuros profesionales del sector, casos como el de Sirât se convierten en ejemplos especialmente valiosos para comprender que el cine contemporáneo exige tanto talento creativo como conocimiento estratégico e industrial. Entender cómo se construyen estos itinerarios internacionales resulta clave para preparar a las nuevas generaciones que deberán desenvolverse en un ecosistema cada vez más complejo y global.
Además, el valor de una nominación internacional va más allá del éxito puntual de un título concreto. Cada caso de visibilidad internacional contribuye a fortalecer la imagen del cine español, genera confianza en los mercados y facilita el camino a proyectos futuros.
La proyección internacional, de la mano con la identidad artística
En definitiva, el caso de Sirât demuestra que el reconocimiento internacional no es incompatible con una identidad artística fuerte. Cuando el talento creativo se acompaña de una estrategia clara, coherente y sostenida de promoción y posicionamiento, las posibilidades de llegar a los grandes premios aumentan de forma significativa. Entender este proceso como parte natural del desarrollo de los proyectos, y no como una excepción, es uno de los grandes retos —y oportunidades— del audiovisual español en los próximos años.
Apoyar y acompañar este tipo de proyectos es apostar por un audiovisual más fuerte, más visible y respetado fuera de nuestras fronteras.
Más allá del análisis estratégico, conviene no perder de vista lo esencial: el recorrido de Sirât es una excelente noticia para el cine español porque demuestra que nuestras películas pueden competir en los grandes escenarios internacionales sin renunciar a su identidad, a su riesgo creativo ni a su ambición artística. Su trayectoria en festivales y premios internacionales no solo reconoce un trabajo concreto, sino que refuerza la confianza en una forma de hacer cine que apuesta por la calidad, la coherencia y la visión a largo plazo. Apoyar y acompañar este tipo de proyectos es apostar por un audiovisual más fuerte, más visible y respetado fuera de nuestras fronteras.
Miguel Puertas
Productor y brand manager de Treintaycinco mm
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