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https://www.panoramaaudiovisual.com/en/2026/05/12/mas-alla-alfombra-roja-papel-estrategico-festivales-carrera-peliculas/

Festivales - Carrera - Películas - Posicionamiento

En esta tribuna, Miguel Puertas, brand business manager de Treintaycinco mm, analiza el rol de los festivales en el mercado y posicionamiento internacional de las películas, eventos cuyo rol va más allá que el de un mero instrumento promocional.

Durante mucho tiempo, los festivales de cine han sido percibidos principalmente como grandes escaparates donde confluyen glamour, estrenos y atención mediática. La imagen de la alfombra roja ha terminado por imponerse en el imaginaire collectif, eclipsando una realidad mucho más compleja y determinante para la industria. Porque, más allá de esa dimensión visible, los festivales son hoy uno de los engranajes fundamentales en la construcción de la carrera internacional de una película.

En el contexto actual, marcado por la saturación de contenidos oui la fragmentación de las ventanas de exhibición, el recorrido de una película ya no depende únicamente de su qualité o de su capacidad de conectar con el público. Depende, en gran medida, de cómo se posiciona desde su fase inicial y de qué estrategia se diseña para su circulación. Y es precisamente ahí donde los festivales adquieren un valor estratégico que va mucho más allá de la simple exhibición.


Festivales: alcance y mercado

Ser seleccionado en determinados festivales implica acceder a un sistema de validación que sigue siendo clave en el ecosistema audiovisual. No se trata únicamente de visibilité, sino de legitimidad. Un estreno en un contexto adecuado puede activar el interés de agentes de ventas, distribuidores y programadores de todo el mundo. Pero esa validación no opera de manera uniforme: cada festival proyecta una identidad concreta, una línea editorial y un tipo de cine que condiciona la percepción de la obra. Por eso, elegir dónde y cuándo presentar una película se ha convertido en una decisión estratégica de primer orden.

Ya no basta con aspirar a estar en los grandes certámenes, sino que es necesario entender qué papel juega cada uno dentro de la trayectoria de la película.

En paralelo a esta dimensión pública, existe otra menos visible pero igualmente decisiva: la del marché. En muchos casos, lo que sucede en los espacios profesionales de los festivales tiene un impacto mucho mayor en el futuro de una película que su propia proyección en pantalla. Es en esos entornos donde se negocian derechos, se cierran acuerdos de distribución et ça establecen alianzas que determinarán su recorrido internacional. La presencia en un festival, por tanto, no puede entenderse como un fin en sí mismo, sino como una herramienta dentro de una estrategia más amplia que combina objetivos creativos y comerciales.

Este cambio de perspectiva ha transformado la forma en que productores y cineastas abordan el circuito festivalero. Ya no basta con aspirar a estar en los grandes certámenes, sino que es necesario entender qué papel juega cada uno dentro de la trayectoria de la película. El estreno mundial, por ejemplo, se ha convertido en un momento crítico que condiciona todo lo que viene después. Un posicionamiento acertado puede multiplicar las oportunidades, mientras que una elección poco estratégica puede limitar seriamente el recorrido posterior.


Del valor estrictamente fílmico al relato

Al mismo tiempo, los festivales no solo seleccionan películas, sino que construyen rapport. A través de su programación, contribuyen a definir tendencias, un legitimar determinados lenguajes y a señalar hacia dónde se dirige el cine contemporáneo. En este sentido, actúan como agentes activos dentro del ecosistema cultural, capaces de influir tanto en la creación como en la recepción de las obras. Para los creadores, esto implica una lectura más sofisticada del circuito: no se trata únicamente de participar, sino de hacerlo en aquellos espacios donde la película pueda dialogar con el contexto adecuado.

En un entorno donde las plateformes numériques han transformado los hábitos de consumo, los festivales mantienen una función esencial como espacios de prescripción.

En los últimos años, además, se ha producido una evolución significativa en la nature de los propios festivales. Muchos de ellos han dejado de ser eventos puntuales para convertirse en plataformas permanentes que operan a lo largo de todo el año. Programas de desarrollo, laboratorios, residencias o mercados paralelos amplían su impacto y los consolidan como espacios clave no solo para la exhibición, sino también para la gestación y el impulso de nuevos proyectos. Esta dimensión refuerza su papel como motores del sector y como puntos de encuentro imprescindibles para la industria.

En un entorno donde las plateformes numériques han transformado los hábitos de consumo, los festivales mantienen una función esencial como espacios de prescripción. Frente a la lógica del algorithme, il criterio curatorial sigue siendo un elemento de diferenciación y un sello de calidad que influye tanto en la percepción del público como en la toma de decisiones de los profesionales. Esta capacidad de orientar la mirada resulta especialmente relevante en un momento en el que la sobreoferta dificulta la visibilidad de las obras.


La nueva “carrera” de las películas

Todo esto obliga a replantear la idea misma de “carrera” de una película. Lejos de ser un recorrido lineal, se trata de un proceso complejo en el que cada decisión tiene implicaciones a corto y largo plazo. La combinación entre festivales, mercados y ventanas de explotación configura una estrategia que debe adaptarse a las características de cada proyecto. No todas las películas necesitan el mismo itinerario ni persiguen los mismos objetivos, pero todas se ven afectadas por el modo en que se insertan en este ecosistema.

Aunque la alfombra roja siga siendo el símbolo más reconocible, la verdadera carrera de una película se juega en un terreno mucho más amplio, donde convergen decisiones creativas, industriales y estratégicas.

En última instancia, entender el papel de los festivales implica mirar más allá de su dimensión más visible. No son únicamente lugares donde las películas se proyectan, sino espacios donde se negocia su valor, se define su identidad y se construye su projection internationale. En un sector cada vez más competitivo, esta comprensión estratégica se ha convertido en una herramienta imprescindible para quienes aspiran no solo a crear, sino también a posicionar sus obras en el mapa global.

Porque, aunque la alfombra roja siga siendo el símbolo más reconocible, la verdadera carrera de una película se juega en un terreno mucho más amplio, donde convergen decisiones creativas, industriales y estratégicas. Y es en ese equilibrio donde se define, en gran medida, su capacidad para existir, viajar y encontrar su lugar en la conversación global.

Miguel Puertas - Producteur - trente-cinq mmMiguel Puertas

Producteur et chef de marque de Treintaycinco mm

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