Comment est techniquement créé un programme Slow TV ?
Roberto Roldán, responsable du contenu chez Usine Hennéo, partage les clés techniques qui façonnent Slow TV, un format émergent et disruptif avec la nature même de la télévision.
L'ingrédient clé de la télévision lente ou Télévision lente est un chronologie ininterrompue dans lequel rien n'est édité et tout est diffusé au fur et à mesure qu'il se passe. C'est le spectateur qui décide contempler le temps qui passe, en prendre conscience et abandonner votre esprit à une expérience différente.
L'idéal est de représenter un événement en temps réel pour que le spectateur ait le sentiment d'assister à l'événement, d'être là, dans le train, sur le bateau, ou dans le décor choisi. On pourrait penser, en regardant le résultat final, que la réalisation d'un slow est quelque chose de très simple.
C'est une grosse première erreur.
Contre l'imprévisibilité
Enregistrer une expérience lent en temps réel, où l'on ne sait jamais ce qui peut arriver, rend le décisions techniques que vous prenez à l'approche du programme sont plus que déterminants pour le bon résultat final. Nous parlons de la production d'un événement qui dure généralement plusieurs heures et où il n'y a aucune possibilité d'arrêter et de recommencer, donc tout ce qui peut arriver imprévisible doit être étudié, planifié et testé.
L'expérience de Factory Henneo en Télévision lente nous a amené à enregistrer dans le cabine de tracteur d'un train pendant quatre heures, dans un bateau sur l'Èbre, dans un visite du musée du Prado ou dans un Les soins intensifs en pleine pandémie de Covid. Toutes les différentes expériences auxquelles nous avons été confrontés différents problèmes techniques. Dans chaque cas, on pourrait dire que la production a été personnalisée. Il est essentiel de vivre l'expérience et de décider quel est l'appareil photo le plus approprié, les objectifs, le type d'objectif, le système de stabilisation, l'ancrage du matériel, le système de stockage, le son...
Le cas de La visite
La visite Il s'agit d'une visite du Musée du Prado. Desde los exteriores, entramos a la pinacoteca y emprendemos un recorrido por las salas más importantes del museo. El recorrido incluye, además de la contemplación de las obras, el paso de una sala a otra o la entrada en un ascensor.
Con carácter previo, se perfilaron claramente los desafíos a afrontar, comenzando con su estimación de duración: casi tres horas. Todo el formato se realizó en un plan de séquence y se siguieron estándares cinematográficos, tanto en cámara (ópticas) comme dans foudre. Bajo criterios de contenido, se seleccionaron 55 obras. Las más características del museo: es decir, aquellas que reflejan de manera más fidedigna la esencia de un museo como El Prado.
En todo momento, la cámara que grabó el documental se movió con naturalidad por las galerías del museo, sin alterar a los visitantes habituales del día de rodaje. Se trató de hacer una inmersión de la experiencia real de un visitante más en el Prado, incluso recogiendo el sonido ambiente: pasos, murmullos, comentarios ocasionales de otros visitantes…
Otra clave fue la creación de la hoja de ruta que siguió la cámara desde su incursión en el museo. Fue este documento un punto de referencia constante, ya que incluyó con detalle no solo la trayectoria de la cámara, sino también los giros de ésta, los objetos a sortear (bancos, esculturas, paneles informativos…) colocados dentro de las galerías y la duración temporal en cada obra, entre otros datos clave.
Desafíos técnicos de La visite
Ya dentro de la realización del proyecto, uno de los principales problemas fue la correcta stabilisation. Para abordar esta área, se barajaron diferentes posibilidades técnicas que se encuentran en el mercado.
Lo primero que se estudió fue la utilización de un steadicam, que se desechó debido a la larga duración del esfuerzo exigido al operador. A continuación, se valoró llevarlo a cabo mediante un estabilizador de tres ejes, algo que, si bien rebajaba el coste de la realización (haciendo esta operación más sencilla), el propio equipo técnico consideró que no estaría acorde con la calidad del proyecto.
El Museo del Prado requería un tratamiento cinematográfico adecuado a las obras que hay que recoger en imágenes. Se procedió entonces a realizar una verdadera labor de investigación y desarrollo, que resultó en el diseño y fabricación de forma exclusiva de un dispositivo móvil para la labor de realización, que tenía los siguientes objetos:
- Et dolly neumático de fabricación alemana, del que solo se dispone de una única unidad en España, cuyas dos ruedas permitieron hacer giros precisos. Además, su reducido espacio dejaba desplazarse entre grupos de personas con naturalidad. Por otra parte, encajaba en el volumen disponible en el ascensor del museo, fundamental para mantener el plano secuencia entre la planta 0 y la 1.
- Sobre el citado Dolly, se armaron tres sistemas de estabilizadores, que destacan por ser los de más alta calidad disponibles.
- Finalmente, los estabilizadores dieron servicio a una cámara de formato cine. Una ARRI Alexa Mini, la más adecuada para el sistema estabilizador elegido, ya que no se perdió nunca la calidad que requiere este tipo de rodajes. Del mismo modo, se empleó óptica que se cuenta entre la mejores del mercado y que permitió no solo registrar la sutileza de matices de cada obra maestra del Prado, sino también mantener los colores y no aberrar ninguno de los cuadros.
Una televisión realista
El resultado final buscó acercarnos de la manera más fiel posible a la realidad, a través de un movimiento suave, estilizado, natural pero no orgánico, y con una elegante simulación robotizada.
Finalmente, tuvo lugar el rodaje definitivo. Se realizó siguiendo el plan establecido, en tiempo real, tal y como posteriormente se emitió.
Se logró así superar un reto de primer nivel dentro del campo audiovisual, que ha sido reconocido desde diferentes ámbitos del sector televisivo y que está llamado a ser referente en futuros proyectos relacionados con el formato Slow TV.
Roberto Roldán
Responsable de contenidos de Factoría Henneo.
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