El renacimiento del almacenamiento LTO ante los límites de la nube
Tras una prematura adopción de los servicios cloud y la deslocalización, las empresas están comenzando a migrar su almacenamiento a las librerías LTO, una alternativa más accesible que nunca que asegura a la industria la gobernanza de los datos, seguridad ante el ransomware y una importante reducción de costes.
La explosión del trabajo remoto por cierto evento ocurrido en 2020 provocó toda una revolución en las estructuras digitales de las empresas. Los procesos de digitalización, ampliamente avanzados en todo tipo de verticales, recibieron un súbito impulso.
El almacenamiento de los activos encontró su nuevo hogar en la nube. La promesa de la deslocalización de los datos y un modelo de despliegue inicial aparentemente económico convenció a miles de empresas, que, de esta forma, podían olvidarse de las complicaciones más frecuentes del almacenamiento físico.
Con el tiempo, y a pesar de su idoneidad en determinados casos, estos sistemas han demostrado no responder a las demandas reales de un importante porcentaje de empresas. Desde los costes de recuperación y los cargos fantasma, hasta complejidades propias de la administración como la gobernanza de los datos o la localización de estas nubes (que siguen siendo sótanos), la relativa libertad se ha traducido en serios inconvenientes.
El almacenamiento LTO ante la incertidumbre global
A estos problemas se añade una variable clave: la complejidad de los flujos comerciales derivados de los conflictos y las limitaciones en el acceso a los componentes, fruto del aprovisionamiento masivo de soluciones por parte de los grandes agentes del mercado para prepararse ante la explosión de la inteligencia artificial.
Ambas claves encarecen los costes de los servicios cloud, que se adaptan al nuevo contexto de mercado, y los de alternativas de almacenamiento físico, en los que la renovación y adaptación de equipos resulta cada vez menos viable. Ante este contexto, la industria se ha visto obligada a repensar de qué manera se almacenan los datos y se accede a ellos.
Los costes y la seguridad: las dos variables a estudiar
El progresivo repliegue en las estrategias de almacenamiento cloud por parte de las empresas se produce, en opinión de Santiago Sanz, Optical Spain & Recording Media Iberia Manager de Fujifilm y nuevo responsable de la división de almacenamiento de la compañía en España y Portugal, a consecuencia de los costes de las alternativas en la nube. “Cuando se empezó a migrar el contenido a la nube, se entendió como una forma sencilla de compartir el contenido. Sin embargo, y este es un comentario unánime de todos los clientes, cuando empiezas a sumar la cantidad de accesos y descargas que necesitas, los costes se disparan. Tantas peticiones son difícilmente asumibles para ciertas empresas”, comenta Sanz.
Con un modelo de librería LTO, la cinta está “desconectada digitalmente” si no se accede a ella, lo que hace que el archivo pase a estar “completamente protegido”.
Otra clave es la seguridad del propio contenido. Con un modelo de librería LTO, explica el responsable de Fujifilm, la cinta está “desconectada digitalmente” si no se accede a ella, lo que hace que el archivo pase a estar “completamente protegido”. “También está la cuestión de la gobernanza de los datos, que es el nuevo oro del siglo XXI. ¿A quién pertenece si no está localizado en una infraestructura propia? ¿Tengo que depender de la disponibilidad de un tercero para poder tener control sobre mi propiedad?”, asevera.
LTO: Una alternativa compatible con grandes corporaciones y pymes
Las librerías de almacenamiento LTO se encuentran plenamente asentadas en las grandes empresas de España. Grandes laboratorios, hospitales, instituciones culturales o broadcasters son conscientes de que esta es la solución más efectiva para gestionar su contenido con unos costes controlados y claramente medibles.
Progresivamente, como consecuencia del replanteamiento de la nube, cada vez más pequeñas y medianas empresas comienzan a valorar la idoneidad de adoptar este tipo de modelos. “Crear una infraestructura es sencillo. Es necesario hacer una inversión inicial a nivel de servidores y de unidades de cinta, pero una vez completada, la solución es plenamente funcional y apenas requiere de mantenimiento”, explica Sanz.
“Las LTO son una inversión a varios años, pero que muy pronto comienza a tener sentido y a arrojar unos ahorros muy considerables en comparación con los modelos cloud”.
De cara a facilitar aún más esta migración en las empresas pequeñas, Fujifilm ha lanzado en España el servicio ProArchive. A través de él, la marca brinda a sus clientes una plataforma informática en la que aquellos interesados pueden volcar el contenido, donde Fujifilm actúa como garante de la seguridad con “costes mínimos”: “Un fotógrafo puede llegar a tener en su casa almacenamiento en USB, discos duros… Con este sistema garantizamos un acceso durante años y que el usuario no se tenga que preocupar por la pérdida, los golpes o el deterioro de un disco convencional”.
Las empresas medianas, entre las que se pueden encontrar universidades, administraciones o espacios museísticos, pueden explorar los entornos LTO con un asesoramiento a medida del equipo de Fujifilm: “Es una inversión a varios años, pero que muy pronto comienza a tener sentido y a arrojar unos ahorros muy considerables en comparación con los modelos cloud”.
Garantía a largo plazo
A factores como la reducción de costes, la seguridad del dato y el control permanente del acceso al contenido, Santiago Sanz también añade como factor a tener en cuenta la vida media de la cinta LTO. “Está garantizada durante más de 30 años, si está bien conservada y en condiciones adecuadas. No hay color con la duración media del disco duro, que suele estar en torno a cinco o seis años”, explica.
En otro plano, la evolución tecnológica de las cintas LTO ha sido especialmente disruptiva durante la última década. Quejas comunes, como la velocidad de acceso y recuperación de contenido, se han corregido para brindar unos niveles de velocidad “altísimos”. Con respecto a la capacidad, las cintas de última generación LTO10 de Fujifilm ofrecen entre 30 y 40 TB, un volumen de almacenamiento preparado para afrontar las principales necesidades de la industria española.
“En Fujifilm, tenemos diseñada una hoja de ruta hasta el LTO14 que estará marcada por un aumento en la densidad de las cintas para simplificar las librerías de nuestros clientes. Ya se está hablando de que esas generaciones podrán incluir entre 200 y 300 TB de almacenamiento por cinta”.
“Esta tecnología seguirá evolucionando. En Fujifilm, tenemos diseñada una hoja de ruta hasta el LTO14 que estará marcada por un aumento en la densidad de las cintas para simplificar las librerías de nuestros clientes. Ya se está hablando de que esas generaciones podrán incluir entre 200 y 300 TB de almacenamiento por cinta. Es una tecnología de futuro, sin lugar a dudas”, subraya Sanz.
Y, en el caso de que todo falle, todavía queda esperanza. Fujifilm se erige como el “único fabricante” de LTOs con servicios de recuperación de datos altamente efectivos: “Ante errores de lectura de cualquier tipo, somos capaces de recuperar el dato gracias a nuestro servicio técnico, ubicado en Alemania”.
Una transición sencilla y efectiva
Adaptarse en un contexto económico complejo es un requisito fundamental para cualquier empresa. La evolución del mercado ha llevado a que los entornos de almacenamiento cloud se vuelvan ineficientes y caros en muchos casos y, por ello, es necesario virar hacia un modelo en el que se pueda tener control sobre los datos, capacidad de acceso inmediata y unos costes medibles y predecibles.
Puede que la nube siga siendo la mejor opción para muchas empresas. Pero otras no deben menospreciar las librerías LTO, una solución sobradamente probada, con un despliegue más sencillo de lo imaginable y que vive una segunda juventud en España: “Estamos llevando a cabo decenas de proyectos de la mano de los principales especialistas del mercado. Y la satisfacción entre aquellos que han completado la transición no puede ser mayor”.
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