加拿大:视频剪辑和广告创意工厂,寻求在电影院中占有一席之地
Alba Barneda, managing partner de CANADA, traza las líneas maestras de la evolución de una productora con sedes en Barcelona, Londres y Los Ángeles que en su origen posicionó a la producción española en los grandes mercados de la música y la publicidad, y que aún hoy sigue marcando hitos creando piezas tan impactantes para artistas como Rosalía, Coldplay, The Chemical Brothers o Tame Impala, y trabajando para marcas como Louis Vuitton, NBA, Apple o Zara, entre cientos de nombres más.
Hubo un tiempo en la que un puñado de bandas patrias, como Los Punsetes 哦 El Guincho, comenzaron a transformar sus videoclips optando por piezas altamente creativas y muy alejadas de los parámetros que acompañaban a la escena musical de por aquel entonces. Inmediatamente, si la propuesta era diferente y dialogaba en forma y fondo, sabías quién había estado detrás. En aquel panorama de la producción musical, CANADA se había comenzado a definir, sin pretenderlo y aún en proceso de consolidar su identidad, por la confirmación de la creatividad。
Dieciocho años después de su fundación, el panorama mundial del consumo audiovisual ha cambiado, pero el ejercicio se puede llevar a cabo de la misma forma. CANADA, actualmente conformada en su equipo directivo por los directores Nicolás Méndez y Lope Serrano,连同 Alba Barneda 作为 managing partner, sigue valiéndose del poder de las ideas para conducir su producción creativa; siempre, acompañada de un plantel de creativos que conforman todo un organismo que sabe acompañar tendencias y abrir camino para nuevos enfoques.
Aitana, Bad Bunny, Beck, Coldplay, C. Tangana, Dua Lipa, Foals, Katy Perry, Rosalía, She & Him, Tame Impala, The Vaccines, Travis Scott o Two Door Cinema Club han creado piezas imborrables en colaboración con el estudio, mientras que Adidas, Carlsberg, Cisco, Fanta, Ford, Instagram, LG, Louis Vuitton, Mercedes, NBA, New Balance, Nike, Primark, Samsung, Telefónica o Zara han hecho lo propio desde el prisma de la publicidad. Y, en el horizonte, se presenta un panorama dedicado a la ficción con la preproducción de hasta tres largometrajes.
Alba Barneda repasa la historia de CANADA y su adaptación al actual ecosistema audiovisual. Abriendo la ventana a sus flujos de producción, analiza una industria en transformación, con oportunidades para la creatividad a pesar de unos clientes menos abiertos a la experimentación y unas plataformas digitales que cada vez dejan menos espacio para las grandes historias que puede construir la compañía catalana.
Creatividad en un contexto menos libre
CANADA representaba en sus comienzos una serie de creadores jóvenes con un enfoque diferenciador, en términos de lenguaje creativo y visual. ¿Considera que esa filosofía se mantiene a día de hoy?
El tiempo ha pasado, y ya no somos tan jóvenes. Sin embargo, te diría que así no era como nosotros nos definíamos, sino como se nos veía desde fuera. Seguimos pensando que lo que nos mueve es buscar siempre a gente con voz propia, sea más visual o menos; que se pueda reconocer. Es algo que nos movía entonces y que se mantiene a día de hoy.
Con el tiempo, hemos visto que lo importante son las ideas y la escritura.
Ahora es mucho más difícil sorprender en lo visual. Todo ha avanzado y quizá nos cuesta mucho más sorprender. Eso sí, con el tiempo, y aunque en el pasado nos marcaban mucho en lo visual, hemos visto que lo importante son las ideas y la escritura. Ha sido un proceso, ya no sé si de maduración o de averiguar por nosotros mismos qué cosas son las más relevantes.
¿Cómo se corresponde esta visión creativa desde una estructura tan diferente a la de sus inicios, con tres oficinas y un equipo cercano a las 50 personas?
Ya no nos sirve el modelo de antes, cuando todo pasaba en una mesa en la que éramos cuatro personas y todo era mucho más fácil. Cuando empieza a haber más personas en una misma oficina, y ya cuando abres otras en diferentes lugares, cuesta más mantener esa alineación en muchos aspectos. Ese ha sido gran parte de mi trabajo, recientemente: encontrar cómo mantener esa coordinación tanto en lo creativo, en los procesos y en la visión.
Cuando empiezas a crecer, la clave es buscar maneras de mejorar la comunicación, abriendo vías para que la conversación fluya, llegue y te puedan hacer llegar información y preocupaciones. Es algo muy importante a nivel tanto creativo, como de proyectos. Hemos trabajado para organizarnos y trabajar a distancia en otros horarios. Las videollamadas y las herramientas de colaboración online ayudan, pero es necesario estar pendiente de que las estructuras no se diluyan y se creen pequeñas islas alejadas de esa visión global y común.
Cuando empiezas a crecer, la clave es buscar maneras de mejorar la comunicación, abriendo vías para que la conversación fluya, llegue y te puedan hacer llegar información y preocupaciones.
Puede parecer algo absurdo, pero nos ha costado mucho tiempo llegar a una solución muy evidente: el tema es pasar momentos juntos. Cada cierto tiempo, las jefas de cada oficina nos reunimos con el resto de socios y estamos varios días hablando. Porque llega un momento en que, aunque hagas mucha reunión, Zoom y documento compartido, hay cosas que solo salen cuando estás en una mesa juntos. A veces cuesta cuadrar agendas y buscar el sitio, pero nos ha dado muy buenos resultados en nuestro proceso de crecimiento.
¿Considera complejo, desde la perspectiva que da no pertenecer estrictamente a una nueva generación de consumidores, adaptarse a los nuevos códigos y lenguajes audiovisuales?
He sido testigo del proceso de maduración como directores de mis socios, Lope y Nico, que también son directores y creadores. Y he visto un cambio muy interesante en sus carreras, cada uno dirigiéndose a lugares distintos, pero con la visión de que la escritura y la idea sostienen a la parte visual.
Contamos con una hornada de realizadores que se relacionan con otro tipo de artistas con diferentes códigos visuales y tecnologías.
Pero luego también es verdad que, como productora, como CANADA, hemos querido estar muy cerca del nuevo talento y de las próximas generaciones, lo que nos ha proporcionado una experiencia brutal y un aprendizaje constante. Recuerdo que hubo una generación que nos acercó al mundo del trap, que ya no era nuestro espacio natural puesto que veníamos del indie, y esa etapa también ha quedado atrás”.
Sigue siendo uno de nuestros objetivos: aproximarnos al talento que vemos que despunta de alguna manera; normalmente, por esa voz propia. Queremos colaborar con ellos, ayudarlos a crecer y a poder hacer piezas mejores. Ahora contamos con una hornada de realizadores que se relacionan con otro tipo de artistas con diferentes códigos visuales y tecnologías. También vienen con el tema de la IA y con más ganas de jugar que quizá otro tipo de talento más jóvenes.
Al principio éramos nosotras las jóvenes: ya not anymore. Pero sí es fundamental estar rodeados de ellos。
Cuando los artistas son marcas
Se ha producido una itinerancia de la manera de encarar las producciones de los clientes, con una continua variación de libertad creativa con periodos de un mayor control. ¿Es la industria más libre ahora que hace dos décadas?
“No siento que nuestra industria sea más libre. Aunque hay casos. Si hablamos de nuestra experiencia con artistas, si bien puede ser porque hemos crecido y nos relacionamos con más personalidades de primer nivel, al principio hacíamos vídeos de bandas de amigos. Te tenían que aprobar las ideas, pero había mucha libertad creativa al no haber grandes presupuestos”.
Los artistas con los que solemos trabajar, ya sean grandes o pequeños, son realmente marcas. Es como trabajar con Coca-Cola.
“Ahora, los artistas con los que solemos trabajar, ya sean grandes o pequeños, son realmente marcas. Es como trabajar con Coca-Cola: tienen sus necesidades, son una marca en sí y se cuidan a todos los niveles. Todo lo que les expresa está calculado al milímetro; cuentan con mucha gente alrededor de ellos: discográficas, agentes, management… Es como si hiciéramos un spot publicitario”.
¿Estos artistas les piden una dirección creativa o ya vienen con un concepto predefinido, al que se adaptan?
“Inicialmente suele haber algún tipo de brief, pero sí que es verdad que cuando se acercan a CANADA es porque vienen a buscar una dirección creativa por parte de nuestro talento. Lo que sí destacaría es que los artistas ya vienen con mucho trabajo hecho: traen su superdosier en el que explican el origen del álbum o de las letras. Es parecido a cuando hacemos un spot partiendo de un guion de agencia: te llega, pero intentas hacerlo tuyo en colaboración con el equipo que lo ha traído para elevarlo y llevarlo a un sitio que sentimos que es mejor. Pero sí, diría que la libertad se ha perdido”.
El impacto de las redes sociales e Internet hace que todas las marcas y artistas sean muy conscientes de la repercusión de cualquier cosa que puedan hacer. Quieren controlar el mínimo detalle.
“También creo que el impacto de las redes sociales e Internet hace que todas las marcas y artistas sean muy conscientes de la repercusión de cualquier cosa que puedan hacer. Quieren controlar el mínimo detalle: antes podíamos llegar a hacer dos versiones, la del cliente y la del director. Ahora las marcas ya no lo permiten, pues no quieren ver un contenido rodando por Internet al que no le hayan dado el OK”.
“Luego hay clientes que son todo lo contrario y te sorprenden al darte plena libertad. Nos ha pasado recientemente y ahora estamos repitiendo con ese cliente. Tienes máxima libertad creativa, pero a veces también se vuelve en nuestra contra, porque de alguna forma nos hemos acostumbrado a un sistema en el que siempre tienes alguien a quien que “echarle la culpa”. Pero es una experiencia muy bonita. Siempre buscamos la libertad, por mucho que suframos cuando la tenemos”.
¿De dónde cree que proviene ese interés por controlar cada detalle de, al fin y al cabo, una creatividad? ¿Considera que es miedo a perder lo conseguido?
“Hay mucho, mucho miedo. No sé si es por lo conseguido, pero sí que hay un sector bastante conservador, tanto de artistas como marcas, a los que les cuesta ser valientes. Hay cierto miedo a esa repercusión: quizá sea la cultura de la cancelación, pero al final del día eso se traduce en control para que nada quede fuera de su control. Yo diría que es por el impacto que puede tener en redes”.
生产 y sus pilares en CANADA
¿De qué manera se organizan los equipos de producción de CANADA?
Cuando llega un proyecto, casi siempre es un pitch, sea o no single bid. A veces viene con un nombre dado del director o directora que pide la agencia, cliente, artista o quien sea. Cuando no, el equipo de producción analizamos el brief, las fechas, las características del proyecto y presentamos bobinas de uno o varios creativos.
Estamos dedicando unos recursos muy grandes a crear un documento de 80 o 90 páginas que puede abrirnos las puertas a los proyectos.
Posteriormente, el director o la directora, trabajando con nuestro departamento de researchers que tenemos en plantilla, se encargan de la escritura, tratamiento, diseño y búsqueda de referencias. Y es que el tema de los tratamientos se ha vuelto una locura. Antes era un documento que los directores escribían y ahora son casi obras de arte con un montón de referencias, imágenes, vídeo, gifs y texto. En ocasiones, creo que estamos dedicando unos recursos muy grandes a crear un documento de 80 o 90 páginas。
Al final, es la herramienta que tienes para ganar un gran concurso. Quieres contarlo todo al detalle, y es la manera que tienes de que la persona que lo lea se imagine lo que quieres hacer. Como rodar es tan caro, tienes que conseguir que lo visualicen de esta forma.
Una vez que escogen a CANADA, ¿cómo se pone en marcha la maquinaria creativa?
Normalmente hay una fase de ajustar o modificar algún elemento. Una vez aprobado, sí que se pone en marcha toda la maquinaria de preproducción. Aunque tenemos una estructura muy grande, casi todos los equipos son freelance: aunque directores, productores ejecutivos o algún jefe o jefa de producción sea in house, el resto del equipo viene de fuera. En el set puede haber 100 personas, pero solo dos o tres son in-house。
¿De qué manera se gestiona la postproducción en CANADA?
En postproducción, el modelo varía. Hay agencias que directamente haces el edit y se lo llevan. Así es el modelo americano, por ejemplo. En otras ocasiones, hacemos la postproducción aquí con el equipo que tenemos de postpo: tanto coordinadores y productores, como técnicos de VFX.
Tenemos un equipo pequeño, que nos permite trabajar toda la parte de ficción, cortometrajes, videoclips, algunos spots nacionales y ciertas piezas más personales o creativas. Si no, muchas veces contamos con una postproductora externa que trabaja bajo nuestra coordinación.
El vertical se impone al formato tradicional
¿CANADA opta por un modelo de producción con la propiedad de equipos e infraestructuras de producción propias, o confía en el mercado del alquiler y en la contratación de empresas de servicios de producción para reforzar sus equipos técnicos?
No tenemos ningún tipo de equipo propio desde hace muchos años. Nos es imposible tener actualizado todo el tipo de equipos con el que rodamos. Contamos con una red de proveedores con los que llevamos trabajando muchos años juntos.
¿Cuál es el estándar visual más solicitado en sus producciones? ¿Siguen en HD o se estandariza el UHD? ¿El formato vertical empieza a superar a los 16:9?
En este sentido, te puedo confirmar que las versiones matan cada vez más al departamento de postproducción: 60, 80, 100 entregables… ¡Es una locura! Como te decía, al final acabamos revisando la pieza grande, pero la realidad es que los entregables conforman el 95% del trabajo que hace postproducción. De hecho, lo vertical ya gana a la horizontal, en términos de porcentaje, por estas piezas. Con respecto al 超高清, trabajamos en estas resoluciones, pero normalmente lo que entregamos es en HD。
Industria en un contexto dominado por grandes agencias
Apenas salió de la carrera de Comunicación Audiovisual en la Pompeu Fabra, le llamaron para poner en marcha el proyecto de CANADA. ¿Cómo fue la creación de la estructura por aquel entonces? Desde entonces, ¿cómo ha evolucionado su perfil en la compañía?
Mi rol ha cambiado muchísimo. Me uní a los tres amigos que crearon la compañía desde el minuto uno, aunque me uniera como socia más tarde. Ellos eran tres directores, mientras que yo hacía la pata de producción. Acababa de salir de la carrera y tenía diez años menos que ellos, que ya llevaban una década como realizadores de publicidad, videoclip y demás.
Antes había campañas globales más grandes que quizá cuesta encontrar por lo segmentado que está el mercado。
Te puedes imaginar cómo fue arrancar una productora a finales de 2008, en el peor momento. Me tocó hacer de todo; de repente, lamentaba haber estudiado comunicación audiovisual y no ADE: contabilidad, administración, ayudas puntuales… Pasé a hacer de jefa de producción en proyectos pequeñitos que hacíamos aquí, como minivideoclips o piezas para algún museo de Barcelona. Después fuimos creciendo y pasé a una figura de producer, para más adelante asumir la dirección de producción de la empresa.
Con la apertura de la oficina en Londres, pero sobre todo con la de Los Ángeles, ha cambiado todo mi rol, más cercano a la gestión de una empresa. Lamentablemente, estoy más lejos de los proyectos, pero puedo estar cerca de alguno de ellos ya como managing partner. Suerte que de vez en cuando me puedo seguir acercando a los proyectos para quitarme el gusanillo。
La industria audiovisual, el entorno en el que puede convivir su ecosistema con publicidad y videoclips, ha variado considerablemente en vuestras casi dos décadas de vida. Más allá de la falta de libertad a la que hacía referencia, ¿en qué otros puntos notan el cambio?
Todavía hay muchas ocasiones para ser creativo. Cuando se trabaja en equipo con los clientes, la creatividad, las buenas ideas y el buen resultado están asegurados. Sin embargo, sí creo que la falta de valentía o ese miedo a tener todo bajo control por el impacto de las redes nos afecta.
Luego, compartimos una visión de que convivimos con una competencia muy fuerte, dado que hay buen talento y productoras en el sector. En épocas de crisis, los recursos de publicidad es lo primero que las grandes marcas reducen y eso se nota: antes había campañas globales más grandes que quizá cuesta encontrar por lo segmentado que está el mercado. Siempre nos ha gustado hacer ese anuncio de un minuto y medio; historias universales que pueden llegar a muchas audiencias de países distintos. Pero ahora lo que nos solicitan son formatos de 5, 10 o 15 segundos para hacer TikToks. Y la realidad es que en ese tiempo es más difícil contar una historia.
Hay tres grandes grupos que están adquiriendo agencias y productoras (…) Es difícil resistir cuando estas empresas alcanzan una magnitud tan grande.
A nivel de sector, los grandes movimientos de los grupos de agencias de comunicación, con compras y fusiones, están tensionando la industria. Hay tres grandes grupos que están adquiriendo agencias y productoras para contar con recursos in-house, lo que provoca que haya menos agencias independientes. Está sucediendo lo que ya ha pasado en otros sectores: tres gigantes toman el control y el poder. Es difícil resistir cuando estas empresas alcanzan una magnitud tan grande. Desde las asociaciones de productoras intentamos proteger nuestra manera de trabajar, pero a veces cuesta encontrar nuestro sitio.
A todo esto, le podemos sumar el tema de la 人工智能 y cómo puede cambiar el negocio en los próximos años, puesto que estos grandes grupos tienen millones y millones para invertir. Me da la sensación de que estamos en una época de cambios. Y todos estamos a la espera de ver cómo evoluciona.
El talento español traspasa las barreras internacionales
¿Cómo son los principales clientes de CANADA en la actualidad? ¿Esta industria dominada por los grandes grupos deja espacio para que una productora como la suya pueda seguir desarrollándose, crecer y apuntar a un futuro?
Una gran suerte que tenemos es la diversidad de nuestros clientes. Trabajamos con una gran variedad de agencias, pero también con clientes directos. Desde Los Ángeles gestionamos Estados Unidos; desde Londres, Reino Unido, y desde Barcelona, todo el mercado nacional y el resto del mundo. Esto hace que haya mucha variedad territorial, pero también de tipo de cliente, que puede ser desde una startup tecnológica hasta una empresa relacionada con la moda. Siempre nos ha dado buenos resultados no tener todos los huevos en una misma cesta.
En el territorio español han surgido diferentes colectivos creativos tomando o reescribiendo códigos para aludir a nuevas generaciones dentro y fuera de nuestras fronteras. ¿Considera que agentes como Little Spain, por ejemplo, siguen el camino de la profesionalización e internacionalización que emprendió CANADA?
Me gusta pensar que aquellos primeros videoclips que tuvieron cierto impacto fuera de nuestras fronteras abrieron el camino para que talento de aquí comenzara a trabajar con bandas internacionales. Tanto a nivel local en Barcelona, como en España en general, hay un gran talento. Te vas a premios de videoclips, publicidad o fashion films y siempre ves mucho nombre español. Estamos muy orgullosas si hemos puesto ahí nuestro granito de arena.
Tenemos muy buena relación con Little Spain: les admiramos, nos encanta ver que les va bien y creo que tienen un gran proyecto。
Y lo de Little Spain que comentas me hace mucha ilusión. Es gente muy cercana que ha pasado por aquí de una manera u otra y siempre hemos sentido un vínculo. Casi nos sentimos como los abueletes 哦 papis del niño cool de ahora. Tenemos muy buena relación, les admiramos, nos encanta ver que les va bien y creo que tienen un gran proyecto. Es verdad que es algo diferente a lo que fue CANADA en su día, pero también el contexto ha cambiado.
Un presente sin definición, un futuro por definirse
En pocas palabras, y teniendo en cuenta estos elementos, ¿cómo definiría la CANADA de 2026?
Cuando hacíamos esas reuniones en las que nos juntábamos gente de todas las oficinas, uno de los ejercicios era intentar explicar cómo nos definimos. Porque cada oficina y territorio es un mundo, con sus necesidades específicas del mercado. La realidad es que todavía no tenemos esa definición, pero sí encontramos muchos puntos en común。
Nos gusta pensar que nos dirigimos a un tipo de cliente o de artista que quiere hacer un impacto cultural de alguna manera a través de historias visuales.
Al final del día, damos servicio a clientes o artistas, y nos gusta pensar que nos dirigimos a un tipo de cliente o de artista que quiere hacer un impacto cultural de alguna manera a través de historias visuales. Pero eso es también algo que pueden decir muchas otras productoras, por lo que todavía tenemos que pensar la manera de decir: “Esto es Canadá, y no lo que hace el de al lado”. Todavía estamos trabajando en ello.
¿CANADA busca seguir expandiéndose a nuevos modelos y oportunidades de producción? ¿Se encuentra cómoda en los encargos de marcas, videoclips y publicidades?
En publicidad, nos gusta seguir pudiendo hacer campañas en las que podamos desarrollar una idea. A ello, se une el departamento de 照片, que comenzamos hace unos años y que nos permitirá acercarnos todavía más al tema de la moda; es algo que hemos venido haciendo, pero sentimos que podemos hacer más.
Es un desarrollo lento, y por ello todavía no hay mucho que enseñar, pero la ficción es una de las cosas que más nos apetece tirar adelante。
Luego está el tema del 电影, que siempre lo hemos tenido como el gran objetivo: es lo que siempre nos ha gustado. De hecho, cuando hacemos anuncios siempre están llenos de referencias de películas. Esa labor la iniciamos hace años con un departamento y ya empezamos a tener una rueda con varios proyectos en desarrollo. Ganamos el Gaudí con un cortometraje hace dos años, y ya estamos produciendo el primer cortometraje que hemos levantado al 100% desde aquí; hemos colaborado en un par de documentales y estamos desarrollando tres películas más de ficción.
Ya han entrado las primeras ayudas. Es un desarrollo lento, y por ello todavía no hay mucho que enseñar, pero la ficción es una de las cosas que más nos apetece tirar adelante. A nivel de negocio es complicado encontrar un negocio rentable de ahí, pero tenemos la suerte de que generamos por otros lados y también podemos dedicar recursos a desarrollar este departamento.
Una entrevista de Sergio Julián Gómez
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